Felicidades Johan

Publicado por en abr 25, 2015 en Blog | Comentarios desactivados

Felicidades Johan

cruyffTengo, afortunadamente, muchos momentos en la vida que recuerdo con especial cariño y entusiasmo. Pues hoy es uno de esos días. No porque esté vinculado directamente a mí, pero sí por el recuerdo que me trae saber que hoy cumple años uno de los ídolos de mi infancia, Johan Cruyff. Y más aún sabiendo lo que sucedería años más tarde.

Desde niño jugaba y vivía el fútbol con gran intensidad, nuestras únicas referencias en los años 70 eran ver el equipo amateur de mi pueblo o el partido de los sábados por la noche. Yo elegía tres posibilidades, jugar por la tarde del sábado, ver el partido de la noche en la TV y el domingo por la mañana ir al campo de fútbol de mi pueblo a ver al amateur.
¿Y por qué os cuento todo esto? Porque durante esos años se hablaba de un futbolista especial, diferente, lo que ahora entendemos como un Crack. Era Johan Cruyff y yo lo seguía por televisión, radio o prensa que recogía en algún bar, aunque caducada un par de días, y así se convirtió en mi ídolo.

El caso es que en el año 1981 recalo en el Levante UD, un equipo y un campo al que yo iba de pequeño por proximidad desde mi casa. Muchas cosas os podría contar durante esos años, pero me quedo con la ilusión y las ganas que fue saber que iba a ver en vivo y en directo a quien durante años era una referencia futbolística a nivel mundial. Y así fue durante 10 partidos, en los que anoto 2 goles en el Levante UD. Evidentemente yo había crecido (12 o 13 años), pero lo cierto es que nunca había pedido un autógrafo a nadie y no podía dejar pasar la oportunidad. Me decidí un sábado por la mañana a ir al estadio y esperar que terminase el entrenamiento. Me esperé fuera del estadio junto a la puerta donde me dijeron que salían los futbolistas, estaba yo solo, salieron casi todos… nunca los había tenido tan cerca y de repente apareció, se dirigía hacia su vehículo. Yo me quedé parado, no sabía qué hacer, toda la mañana pensando qué decirle y estaba mudo. Cuando ya se disponía a entrar al coche instintivamente grité: – ¡¡¡Señor Cruyff!!! – Me miró e hizo una señal con la mano para que me acercase. Me acerqué y le dije: – Por favor, ¿me puede firmar con este bolígrafo? – El bolígrafo era un regalo de mi comunión. Finalmente me firmó, le di las gracias y se fue.

Ese fue uno de esos #MomentosIrrepetibles que perduran de por vida. Y quién me iba a decir que unos años mas tarde yo iba a ser jugador del Valencia CF y él entrenador del FC Barcelona. Por cierto, sigo guardando el boligrafo.

468 ad