La recompensa al trabajo y el esfuerzo, Ferrán Giner Peris

Publicado por en jun 18, 2015 en Blog | Comentarios desactivados

La recompensa al trabajo y el esfuerzo, Ferrán Giner Peris

Siempre digo que cualquier titulo, cualquier marca, cualquier trofeo, cualquier reconocimiento en cualquiera de sus categorías en el deporte produce una gran alegría a quien lo recibe y a sus seres queridos, sus padres, hermanos o amigos.

El sentimiento es exactamente el mismo porque el significado de ese premio viene dado por el trabajo, el esfuerzo, el sacrificio y la dedicación que durante un periodo de tiempo determinado el premiado y sus allegados han realizado.

Por eso, este blog va dedicado a una persona que lleva labrándose su premio desde muy pequeño. Una persona que ha sabido salvar obstáculos, sobreponerse, levantarse y seguir adelante en momentos delicados, tomar sus propias decisiones y confiar en sus posibilidades. Y todo ello a pesar de no recibir ningún tipo de ayuda por parte de su padre, más allá del amor, el cariño y los consejos lógicos que como padre he podido ofrecerle. Esta persona es, como se pueden imaginar, Ferran Giner Peris, mi hijo.

IMG-20150619-WA0005

Ferrán, como se suele decir, nació con un balón bajo el brazo y fue creciendo con el “inconveniente” (deportivo) del apellido Giner, pero nunca se amedrentó. Empezó como todos, jugando en el patio del colegio, cuando llegaba a su casa jugaba con su hermana Blanca María chutando a una mini portería. Cuando estaba solo chutaba a meter la pelota en una pequeña ventana de ventilación en la que cabía poco más que el balón. Fue creciendo y entró a formar parte de la escuela de fútbol de su pueblo en Alboraya, donde pasó por todas sus categorías.
En infantil pasó una temporada por el Valencia CF, pero no le agradó lo que vio y decidió volver a su pueblo con sus amigos y compañeros de siempre.

Ferrán siguió creciendo y a la edad de juvenil volvió a tomar una decisión más propia de una persona madura, responsable y solidaria, que de un joven y, por una causa totalmente injusta y dictatorial, dejó el Alboraya a mitad de temporada. Era su manera de solidarizarse con doce de sus compañeros que habían sido expulsados por el capricho de un ‘ser superior’, de esos que por desgracia pueblan nuestro fútbol base; de esos que manejan a su antojo a las personas y creen haber inventado el fútbol.

Después de unas semanas entrenando por su cuenta y sin equipo, se marchó al Torrente en Preferente; siguió en el Castellón de Tercera División; luego el Burjassot, y con el Olímpic logró el ascenso a Segunda B. Tras un paso efímero por el Alzira, volvió a Xàtiva, donde acabaron jugando la fase de ascenso a Segunda A.

IMG-20150619-WA0004

En 2014 ficho por el Nàstic de Tarragona, con quien jugó otra fase de ascenso que no lograron materializar con éxito. Pero llegó 2015 y por fin Ferrán consiguió su primer gran objetivo: el ascenso a la Segunda División del fútbol español. Era el culmen al esfuerzo, la dedicación y la confianza que ha tenido desde niño. Sé que sabe que aún le queda camino por recorrer y, si no lo sabe, le digo aquí que me llena de orgullo que un chaval sin ningún tipo de influencia de su padre consiga superar los obstáculos de su apellido y obtener el premio a su sueño, que no es otro que ser futbolista profesional.

Enhorabuena por tanto a Ferrán Giner Peris y a todos los que le apoyan y confían en él. Que sepas que eres un ejemplo para muchos chavales y para muchos padres que, más que apoyar a sus hijos, lo que hacen es criticar a entrenadores, directores técnicos y compañeros de su propio equipo.
Por todo ello y por lo que te queda conseguir en el futuro, se despide un servidor enormemente orgulloso de ser su padre. Vamoooooooos Ferrán!

IMG-20150619-WA0003

468 ad